Tengo una sorpresa para ti. Pero tienes que confiar en mí. Te vendo los ojos y yo te guío,no te preocupes que no vas a caerte,ni va a pasarte nada. Lo prometo. Él agudiza sus sentidos, le dice buenas tardes a una mujer mayor que pasa por su lado. Yo le sonrío y me doy cuenta que él no puede verme. Pero me coge de la mano y se fía de mí. Mientras piensa a dónde le llevo, pero no dice nada. Y justo al llegar se lo espera,oye el ruido de los niños gritando. Y eso huele a fútbol. Yo cojo y le digo que se espere, abro la puerta y le indico que siga recto acerco mi brazo por si no fuera el diablo y se cayera. Ya sabe que lo llevo a casa. No ha sido tan difícil como creía hacerlo subir siete escalones. Nos metemos en el ascensor. Salimos, abro la puerta, enciendo la luz y lo dejo justo en frente de la puerta de su antigua casa. Me sonríe, y yo le digo que en el momento en el que se ha dado cuenta, éso ha perdido toda la magia que tenía. Montamos en el ascensor y subimos al terrao. Lo hago sólo por las vistas del campo de fútbol, sin pensar que hay gente entrenando. Porque en realidad yo quería vistas con poca luz, y sin gente. Pero eso a él le da igual. No había subido nunca allí, y le gusta que yo sea tolerante futbolísticamente hablando. Llama su madre y aprovecho el momento para sacar las cervezas del bolso, y me mira con cara de me estás gustando más de lo que crees. Seguimos hablando hasta que el frío nos puede. No es que sea muy tarde. Durante toda la noche,he sido yo, he dicho y hecho lo que quería, y me he sentido puñeteramente bien. Bajamos y le digo algo como que "mucho hablamos de qué puede pasar y que de momento no pasa", que hay distancias. Él aprovecha la jugada y me pasa la mano por la cintura, y yo cojo y me meto con su jugada aprovechada. Como si tal cosa le digo que el lunes venga a recogerme del examen, cuando salga del trabajo. Lo acompaño hasta el coche y me trae de vuelta a casa. Aunque el viaje duró más de lo previsto. La parada de bueno todo muy bien,ya nos veremos,se prolongó en el tiempo hasta las 5a.m. Cuando le dije que no era de hastaluegos (creo que) interpretó que me iba y me besó. Yo puse cara de descoloque y me explicó que era su venganza por haberle paseado con un pañuelo tapándole los ojos. Pero es que claro él durante todo ese tiempo ponía cara de pero qué bonica que eres, y yo tardé en darme cuenta de que estábamos en igualdad de condiciones.
-Entonces,¿nos tiramos a la piscina?
-Yo diría que sí.
-Pero poco a poco, de cabeza no.
-¿Por si te la abres?
-No, por si ya de primeras te mojas la razón.
- Creo que sí, que llevas razón.
esperemos que no se olvide de que fue el el que propuso tirarse a la piscina. y me alegro de que saliese bien la sorpresa.
ResponderEliminarsuerte m!
me encanta!!
ResponderEliminary me encantan las igualdades de condiciones...
mañana acabaré sobre esta hora, entonces, le viene bien a la chica guapa (porque para mí siempre será la chica guapa) un coffee mañana????
ResponderEliminarme ha encantado :)
ResponderEliminary es cierto, no hay que tirarse de golpe a la piscina, ni ha ningún sitio, mientras que sea despacito.... todo va bien ^^
un beso!!